Carmen Sánchez Muñoz

Carmen Sánchez Muñoz

Directora de Regulación y Asuntos Públicos de DigitalES

¿Qué hace una chica como tú en un sitio como este?

La frase, inevitablemente, recuerda a la famosa canción de Burning, pero también refleja una pregunta que durante mucho tiempo muchas mujeres hemos escuchado —de una forma u otra— al entrar en entornos tradicionalmente masculinos, como el tecnológico. En mi caso, siempre la he entendido como una oportunidad para demostrar que la innovación necesita precisamente eso: diversidad, nuevas perspectivas y personas capaces de conectar disciplinas diferentes.

Yo estudié Derecho y me especialicé en telecomunicaciones y economía digital, un camino que, en un primer momento, podía parecer poco habitual dentro del mundo tecnológico. Sin embargo, precisamente esa combinación me permitió descubrir un sector apasionante, lleno de oportunidades para transformar la sociedad.

Muy pronto entendí que la tecnología no depende solo de saber programar o desarrollar herramientas digitales. También necesita liderazgo, visión estratégica, capacidad de comunicación y personas capaces de entender cómo la innovación puede generar un impacto positivo. A lo largo de mi carrera he trabajado muy cerca de la transformación digital, la conectividad y la innovación.

Uno de los aspectos que más me motivan es impulsar el talento femenino en las carreras STEM. Durante años he comprobado que muchas niñas y jóvenes siguen pensando que el sector tecnológico “no es para ellas”, muchas veces por falta de referentes cercanos. Por eso considero tan importante compartir experiencias reales y demostrar que no existe un único camino para formar parte de este mundo.

Recuerdo especialmente una jornada sobre talento digital en la que varias estudiantes me confesaron que nunca se habían planteado trabajar en tecnología porque creían que hacía falta encajar en un perfil muy concreto. Poder contarles que yo tampoco había seguido un recorrido tradicional y que hoy trabajo impulsando proyectos de innovación y transformación digital fue muy enriquecedor. Ver cómo empezaban a mirar ese futuro con curiosidad y confianza me confirmó la importancia de abrir espacios donde las jóvenes puedan verse reflejadas.

Siempre intento transmitir una idea sencilla: la tecnología necesita diversidad. Necesita personas creativas, analíticas, curiosas y con ganas de generar impacto, independientemente de cuál haya sido su punto de partida. Porque el futuro digital será mucho más innovador cuanto más plural sea.

Y quizá hoy la mejor respuesta a aquella pregunta inspirada en la canción sea precisamente esta: una chica como yo está aquí porque las mujeres también somos protagonistas del presente y del futuro de la tecnología.

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